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sábado, 26 de febrero de 2011

Creí reconocerte.

Esta tarde al pasar frente a un aparador, vino a mi mente el recuerdo o la imaginación de alguien a quien hace mucho no veía. Con la imagen sentí ese calor interno que te conforta como si estuvieras observando a tu madre preparando una taza de chocolate caliente en una fría y húmeda tarde de invierno.

Pensé que sería el recuerdo de algún amigo que, solo tal vez, ya se me ha adelantado en el camino. Es curioso tener tantas historias que contar y tan pocos los amigos que me quedan. No es curioso decir que mis amigos ya han escuchado todas mis historias. Ese sinsabor que se siente en la boca cuando las cuentas y quien parece estar escuchando ha perdido el interés y finge estar escuchando como bien lo haría un actor de cuarta.

Tal vez si era el recuerdo de un buen amigo, ¿pero quién?

También pensé que sería, solo tal vez, el recuerdo de un amor o pasión que en algún momento de arrebato fue a parar al cajón de los olvidos seguramente por algún capricho o la estupidez de quien no reconoce que se ha equivocado. Y entonces sales a encontrarte con un ticket de vuelo sin retorno a ese punto donde se encuentran las cosas que hacen latir tu corazon.

Porque no podría reconocer a alguien con quien había compartido, solo tal vez, la alegría de los desvelos, el sopor del amanecer entre copas, las platicas de los besos robados, los dolores del rechazo, la pelea en aquel bar, cosas que solo un adolescente entiende.

Por un momento me entretuve intrigado en aquella imagen familiar y ajena al mismo tiempo. Queriendo reconocer la calidez que me generaba, sería tal vez aquel amigo que me dijo: Anímate, solo tú puedes salir adelante. Solo tú tienes la decisión. Declárale tu amor, que lo que venga después es lo que el mundo le reserva sólo al atrevido.

¿De dónde venía esa imagen?

¿Será que vivo entre la lucidez, el letargo, y la indiferencia, que no me es posible reconocerle?

Mi andar es lento, mi respiración es difícil, y mi pensar….. mi pensar es como el de mi abuelo cuando me contaba historias de héroes y piratas y yo de repente un día, sin saber porque, solo fingía que le ponía atención y no sé si se habrá creído mi actuación.

Parece ser que con esa persona recorrí largos viajes por carretera tratando de descubrir juntos las maravillas de lugares lejanos. Admirando, a través de la ventana de un hotel en el camino, los paisajes de grande arboles con sus hojas rojas y doradas en una mañana que se antoja para quedarte a retozar con ella. Ella, si. La de aquella mujer que un día al salir por una puerta, en un cruce de miradas, ella te sonrió y con esa sonrisa te robó para siempre el corazon. Y entonces en menos de un minuto ya sabías que estarían unidos para toda la vida.

No sé si voy o vengo, pero me da risa pensar que la cara que me vino a la mente, sólo tal vez, podría ser la mía. Pero la falta de cabello, las arrugas, la poca vista, no me permiten reconocerla por completo.

Que cabeza la mía, por un momento creí reconocerme.

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Conectados?

Imagino que si la tecnología tuviera un sabor este sería agridulce. Ha venido a complicar nuestras vidas a través de la simplicidad. Estoy seguro que en muchos de los casos hemos venido desarrollando una relación de amor-odio hacia la tecnología.

En casa tenemos aparatos tecnológicos que “hacen que nuestra vida sea mejor”. Cafeteras, Hornos de microondas, parrillas eléctricas, estufas con encendido electrónico, lavadora y secadora all-in-one. Y si, la rapidez con la que se hacen las cosas y la razón de ser de estos aparatos es “para hacer nuestro tiempo más eficiente”.

Se acuerda alguien ¿del sabor y del aroma del café de olla? ¿El sabor de los hotcakes o los wafles hechos en el comal o en la plancha? ¿Y lo divertido que era preparar la harina y cocinarlos los domingos por la mañana con mamá y papá? ¿Del sabor de la comida hecha por nuestras mamás en aquellas viejas estufas? ¿Y lo gratificante que era compartir el preparar una comida para todos entre todos?

Para mí en lo personal el momento de la comida es para disfrutar de lo que se “cocina a fuego lento” y no ser despachado en cualquier momento. Pero lamentablemente en la actualidad cada integrante de la familia está siempre muy ocupado con esto o aquello y ¿quién tiene tiempo de sentarse a disfrutar de la cena con su familia?

Y hablando de comida, en nuestros días y a nuestra edad el tema de la obesidad es una conversación recurrente. No recuerdo haber escuchado el tema cuando era niño. Más bien me acuerdo que tenías que mover el trasero y levantarte a cambiar el canal de la televisión. Cuando comprar comida rápida era causa de risa, aparte de tener poca variedad. Cuando los videojuegos eran cosa del futuro, ahora nos han relegado a estar solos en la habitacion. El entretenimiento significaba estar activo, jugar al bote pateado, andar en patines, jugar futbol en el patio de la casa, a mitad de la calle o en el parque, ir a la alberca, correr alrededor de la colonia (barrio) bailar, interactuar con los demás. Hoy en día la vida es más rápida y lenta que algunos terminan por estancarse.

Los celulares nos dan la oportunidad de estar en contacto como dicen ahora 24/7. Claro que eso tiene sus ventajas, podemos contactar a quien queramos en el momento que se necesite o no se necesite. Y con esto me refiero que con el celular no hay forma de dejar los problemas de la oficina en la oficina, si no que es tan fácil llamar a quien se necesita a cualquier hora con la excusa de “ser el más importante” quien tiene que resolver el asunto, de otra forma nadie más puede resolverlo. Gracias Dios Por los Celulares!

Sin embargo la conveniencia de los teléfonos celulares puede hacer nuestra vida inconveniente. Las llamadas de celulares se convierten en una distracción del “aquí y ahora” Donde quiera que vayamos hoy en día es “Normal” ver a las personas con sus celulares ya sea conversando ó tecleando un mensaje de texto. Me pregunto ¿cuál será la postura de esta generación ante este tema de aquí a veinte años? Después de haber pasado tanto tiempo atados a sus celulares.

¿Qué pasa con el contacto personal? Si estas con tu pareja, familia, amigos, y estas al teléfono, ¿Cuál es el mensaje que le estas transmitiendo a quienes están contigo? No importa cuántas veces te disculpes por las interrupciones, el mensaje es fuerte y claro: Esta llamada es más importante que el tiempo que estoy con ustedes!

Laptops, notebooks, iPods, e internet son genialidades de la tecnología. Yo en lo personal disfruto mucho pasar el tiempo en mi laptop escribiendo e investigando en internet, así como estar en contacto con mi familia y amigos ya sea que vivan cerca o lejos. Pero también me da tristeza pensar que el escribir una carta a mano hoy sea algo arcaico. Siempre me ha gustado escribir y por supuesto que escribí a mano muchos apuntes y cartas. Los estudiantes de ahora no creo que comprendan bien cuan afortunados son de contar con las funciones de cut/copy/paste. ¿O que me dicen ustedes de la investigación? Recuerdo haber pasado horas buscando en los libros, revistas, enciclopedias, periódicos, y terminar con las manos llenas de polvo en algunos casos. Claro que había algo especial en pasar tiempo entre libros, enciclopedias y revistas.

Es cuestión de enfoques determinar si la tecnología ha venido a reforzar nuestras vidas. Tal vez si la ha reforzado, pues vivimos tan rápido que generalmente terminamos nuestros días exhaustos. Así como las personas y las cosas se han vuelto más accesibles con la ley del menor esfuerzo, esto nos pone en una perspectiva de vivir cada vez más de prisa. Cada vez hay menos tiempo de disfrutar las cosas simples de la vida. Me pregunto ¿cuáles son las cosas simples de la vida para los jóvenes de hoy en día? Estoy seguro habría muchas diferencias entre sus listas y la mía. Sin embargo estoy seguro que también habría algunas similitudes como “tiempo de calidad con familia y amigos”.

Es necesario considerar que mientras el mundo gira cada vez más rápido, nos aseguremos de apartar un tiempo para tomar las cosas con calma. No contestemos el teléfono cada vez que suena, no ingresemos a internet y redes sociales cuando estamos acompañados.

Cocinemos en casa, convivamos con las personas que queremos, hagamos una actividad, leamos un libro, escribamos una carta, ¡Pero Desconectados!

viernes, 4 de febrero de 2011

Hay de sueños a sueños

Comenzar este año de 2011 para mí ha sido de mucho movimiento. Lo empecé viajando y alejándome de las personas que complementan mi vida. Sé que cada vez que salgo de casa adquiero una deuda con ellos.


Una buena parte del comienzo de este año ha transcurrido para mí en una de las ciudades que nunca deja de impresionarme y aumenta mi curiosidad. La Ciudad de México. Una ciudad que llama a recorrerla, a observarla, a admirarla, es como aquel maestro del cual nunca dejas de aprender y siempre tiene tiempo para darte una respuesta y hacernos reflexionar acerca de nuestra identidad, acerca de quiénes somos, acerca de cuál es el tipo de país que queremos y cuál es el tipo de país que merecemos. Dos cosas muy distintas.

Recorriendo sus calles y callejones puedes encontrarte con cosas que en tu vida hubieras podido imaginar. Me asombra ver como a través de la historia, desde la conquista, esta ciudad es una ciudad de comerciantes y que han desarrollado un sistema tan complejo, rápido y efectivo para hacer llegar sus productos y servicios al consumidor final en la mayoría de las veces a las puertas de sus casas….. y déjenme decirles que son muchas!

Pero también me pongo a pensar acerca de ¿cuál es el espíritu que nos identifica como mexicanos?

Creo que tenemos varios espíritus.

Tenemos el espíritu del azteca, maya, tlaxcalteca, purépecha, tarahumara, olmeca, otomí, Yaqui, español, inglés, francés, alemán, y algunos otros más.

La mezcla es bastante buena. Guerreros, Ingenieros, Conquistadores, y Pensadores. Esta mezcla de espíritu Mexicano esta forjada viniendo de muchas partes del mundo para formar una nación de libertad en muchas de sus expresiones, así como con posibilidades infinitas de ser una nación exitosa con bases étnicas fuertes y firmes.

Nunca hemos escuchado hablar del sueño mexicano. Para muchos sería la antítesis del sueño de nuestros vecinos. Sin embargo aquí, en nuestra tierra, ese sueño lo han encontrado los españoles, franceses, alemanes, libaneses, japoneses, chinos, árabes, argentinos, cubanos, incluso nuestros vecinos americanos.

Estas personas que vienen a nuestro país huyendo de las persecuciones de sus países o porque en sus lugares de origen la competencia o las corrientes ideológicas son tan fuertes que deciden emigrar a nuevos horizontes en donde su trabajo les reditúe ganancias con esfuerzo y dedicación.

¿Pero qué hay del resto?

El sueño mexicano se reduce a medio ir a la escuela (cuando se asiste) en un plan social, lograr salvar la semana para descansar el fin de semana y des estresarnos con los amigos en una carne asada (algunos en una cantina) después de todo nos lo merecemos, ¿no? No nos preocupamos de nuestra salud hasta que se prende el foco rojo y hay que ir a reparación porque ya no hay otra opción. Lo que nos preocupa de la escuela de nuestros hijos es que sea de las mejores del sistema federal para que no nos cueste. La lectura, el arte y la música de cámara son cosas que están hechas para un tipo de personas que no conocemos y que a veces dudamos de su existencia. Nuestros comentarios más importantes en las reuniones son los marcadores de la liga de futbol y que haríamos si ganáramos lo que gana el chicharito……… en fin, me da pena decirlo, pero para muchos de nosotros la vida no es concreta. Y a veces parecería que queremos evadirla. Que estaríamos mejor en otro lugar y así se nos pasa la vida. Y después solemos vivir de recuerdos y añoranzas, que tristeza y que desperdicio. Ya de la planeación para nuestra vejez ni hablemos, es un tema que es como los accidentes, no reaccionas hasta que ya chocaste, buscas la póliza del coche y sorpresa!!!! Venció hace un mes! En el mejor de los casos.

Lo cierto es que a la fecha la gran mayoría somos inmigrantes o por lo menos alguno de nuestros ancestros lo fue. Y esto nos pone en una perspectiva en donde existen lecciones que no recordamos que nos indican que no importa mucho como es que tan mal están las cosas, siempre hay esperanza para perseguir nuestros sueños y así forjarnos un mejor mañana.

1.- Motivar el estudio y la educación.

Sin una base concreta de estudio la vida será siempre una apuesta la cual no sabremos nunca si vamos a ganar.

2.- Mantengamos nuestros sueños.

Cuando soñamos siempre soñamos en ser los mejores. No dejemos nuestros sueños en manos de los demás. Eso sería un grave delito. Como diría Noel Gallagher “I Can´t get a life if my heart it´s not in it”

3.- Mejoremos nuestras habilidades.

Cada uno de nosotros es bueno para algo. Aferrémonos a esas fortalezas y les aseguro, seremos exitosos.

4.- Confiemos en lo que podemos hacer.

La fruta que está más cerca del suelo es la más fácil de colectar, cualquiera lo puede hacer. ¿Saben a lo que me refiero?

5.- Construyamos sobre lo que tenemos.

Somos lo que somos, y nadie puede cambiarlo. Reconozcamos que ese es nuestro punto de partida.

6.- Protejamos lo que tenemos.

Nadie más que tú sabe lo que costó tener una casa, un auto, y nadie cercano a nosotros sabrán lo que nos dolería perderlo. Los seguros son costosos sólo cuando no se han adquirido.

7.- Cadena de Favores.

Ayudemos a nuestra comunidad. Si algo es importante en esta vida es predicar con el ejemplo dejando de manifiesto nuestra reputación. El reconocimiento de la comunidad es uno de los ejemplos más importantes que podemos dejar a las siguientes generaciones.

¿Es este el país que queremos o el que merecemos?

Solo en nosotros está que el querer y el merecer signifiquen lo mismo.

martes, 28 de diciembre de 2010

¿Qué tan joven eres?

Recién acabo de cumplir 42 años. Nací en 1968 un año muy particular. Estaba la guerra de Vietnam. Asesinaron a Martin Luther King el más joven premio nobel de la paz. En mayo se da una reunión de estudiantes en la plaza de la Sorbona en Francia movimiento que unos meses adelante dejaría a México heridas muy profundas (estos hechos mucha gente en México no los conoce) El senador y candidato presidencial Robert F. Kennedy resulta herido de muerte a consecuencia de disparos en Los Angeles, Calif. El inolvidable 2 de octubre y su rojo amanecer en la plaza de las tres culturas. México es sede de los J.O. Richard Nixon, candidato republicano, gana las elecciones presidenciales de EUA. Borman, Lowell y Anders astronautas del Apolo VIII amerizan sanos y salvos en el océano pacifico después de dar 10 vueltas a la luna, misión que duró 7 días. Y la guerra fría, la guerra fría……vaya que batalló Estados Unidos.
Y así los acontecimientos alrededor del mundo siguen como es costumbre.
El día de mi cumpleaños mi hijo mayor, Diego, me preguntó ¿qué se siente tener 42 años?
Mi respuesta fue: Yo me siento igual que siempre. Pienso que en escancia soy la misma persona que siempre he sido. Conservo a mis amigos de toda la vida. Arturo y Jorge son mis amigos desde que tenía 4 años de edad, poco después conocí a Jose Luis y desde entonces somos los mejores amigos. Yo no sé qué es lo que se deba de sentir en estos casos pero yo no me imagino a mi mismo como entonces veía a los papás de mis amigos (seguramente a mi me ven igual ahora) pero no es lo mismo ver de abajo hacia arriba que en el sentido opuesto.
Tal vez si sienta un cansancio físico el cuál obvio no es igual que cuando tenía 18 años y entrenaba de cuatro a cinco horas diarias bajo el sol, la humedad, la tierra, las piedras, sudando hasta la última gota de orgullo con el “Loco Medina” gritándonos en la nuca y esforzándose como siempre en sacar a como diera lugar lo mejor de nuestros cuerpos y nuestras mentes. Decían que estaba loco y ciego, yo lo admiré por su locura, la ceguera creo que les afectaba mas a los que no lo entendían. El malo no es malo es ignorante, según me dijo después el mejor de mis hermanos.
De niños jugábamos a los espías. Hablar entonces de la guerra fría era como ahora hablar de nuestro problema de seguridad. Estaba muy de moda la guerra fría. Los comunistas eran odiados por la cultura americana. Las películas de entonces no todas se filmaban en los Estados Unidos. Para nosotros jugar con armas, pistolas, instrumentos de comunicación remota como el walkie talkie, los relojes con micrófono, la minicamara con microfilm, los artefactos de James Bond, eran cosas con las que podíamos lograr restablecer el orden generado por quienes querían destruir nuestro entorno y generar un caos.
Las series de televisión eran mash, combate, super agente 86, el hombre nuclear, la mujer biónica, la mujer maravilla, bonanza, los pioneros, tierra de gigantes, Perdidos en el espacio etc.  Y nos reíamos mucho cuando veíamos al temirófono de Tin-Tan ¿Qué loco sonaba verdad?¿dije loco?¿o debí decir visionario?......
Los hippies, la revolución sexual, la pastilla anticonceptiva, el uso del condón, las comunas, Woodstock, la flor de la margarita, Andy Warhol, Studio 54, 24 Horas de LeMans, los autos deportivos como el mustang y el corvette, el uso del bikini, la liberación femenina, las ventas de Tupperware, los jeans Levi´s, pantalones acampanados, zapatos de plataforma, las manifestaciones públicas, Snoopy, el uso de las drogas como la marihuana y el LSD, La película El Graduado, El símbolo de la Paz, cosas con las que crecimos.
Elvis prestley, Los Beatles, los Rolling Stones, Sony & Cher, America, Pink Floyd, The Eagles, Bob Dylan, Jimi Hendrix, Simon & Garfunkel, The Doors, y tantos mas daba risa compararlos con los hermanos Carreón, con el Tri Souls, y otros que ya ni me acuerdo.
Estoy seguro que todas las épocas de la humanidad han tenido su encanto y por más que nos resistamos, la mejor época es la que nos ha tocado vivir a nosotros. Soñamos y nos transportamos a otros tiempos y lugares mediante el poder de la lectura y la imaginación creando nuestros propios sueños de esperanza y libertad. Diseñando nuestras propias vidas de acuerdo a nuestra forma de pensar e idear como deberían de ser las cosas. Y como todo en la vida. Tenemos nuestros propios aciertos y errores.
A quien no le gustaría tomar unas clases con Platón, de retórica con Aristóteles, Geometría y lógica con Hipathia, Pelear con Marco Antonio, Ver cuando Bruto clava la daga en Julio Cesar, haber asistido al Coliseo Romano, escuchar el pensamiento de los involucrados en la revolución francesa como Voltaire, Rousseau, y Montesquieu. Cabalgar con Pedro de Valdivia en su conquista de Chile. Saber lo que sintieron los Españoles por primera vez al ver de noche la gran Tenochtitlán. Y porque no, ser el receptor de los pensamientos de Cortez sentado, cansado y sin aliento bajo aquel Ahuehuete en mitad de la noche.
Sin darnos cuenta. De repente somos el resultado y consecuencia de pensamientos, leyes, matanzas, guerras, conquistas en el nombre de Dios, violaciones, del rapto de la abuela, de la huida nocturna de dos amantes, del matrimonio arreglado, migraciones, trabajos forzados, sed, hambre, enfermedades, victorias, independencias, emancipaciones, y la libertad.
Yo creo que la vida camina a una velocidad asombrosa. Hace tan solo diez años no contábamos con Memorias USB, iPod´s, Teléfonos Inteligentes, Internet móvil, Consolas de video juegos interactivos, YouTube, las redes sociales Facebook y Twitter, y la cámara digital. Es obvio que nuestros hijos no pueden concebir la vida sin estos artefactos de los cuales no son nada si no incluimos al factor humano.
Y bueno. Yo en lo personal preguntaría ¿qué tan joven eres?
Lo que si voy a decir es que me siento feliz de tener 42. Espero poder seguir cumpliendo mas años y seguir viviendo de frente las experiencias que la vida me depare. Seguir disfrutando como hasta ahora de la vida con mi esposa Lolis. Compartiendo con ella las alegrías y sinsabores sin los cuales no tendríamos de que hablar en nuestra vejez. Seguir disfrutando de una buena lectura, un buen vino, una deliciosa comida, música agradable, sin perder unos de mis tesoros más preciados, la curiosidad de un niño y el buen humor que solo dan las gratas compañías.
No voy a preguntar ¿Qué se siente ser tan joven? Será mejor que cada quien lo averigüe a su manera.

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿En donde empezamos a buscar el éxito?

Cuando éramos pequeños nuestros padres siempre nos decían que tuviéramos cuidado en elegir a nuestras amistades. El tan escuchado “Dime con quién andas y te diré quién eres”. 
Aunque no estoy de acuerdo completamente, de algún modo esta frase tiene cierto sentido. Pues cuando pertenecemos o nos incorporamos a algún grupo en específico es porque compartimos algo en común con el resto de los integrantes.
Actualmente comparto amistad un grupo muy diverso de personalidades. Y he aprendido que en esta vida, si es importante mas, no es esencial que las personas obtengan una maestría para poder salir adelante en la profesión que han elegido.
Conozco tantas historias de éxito que vienen de personas a las cuales la vida no les ha regalado absolutamente nada.
Sin embargo estoy consciente que todas esas personas tienen algo en común. Tal vez es un acto reflejo, premeditado ó inconsciente, pero de lo que si estoy seguro es que las personas tenemos la tendencia a buscar nuestros propios círculos de amistad. Mismos que nos proporcionan las cosas que buscamos para desarrollarnos personalmente en algo. Comodidad, Cultura, Conocimiento, Formas de hacer las cosas, Grupos de investigación, Técnicas, Redes de personas, etc. Para llegar a lograr un cierto tipo de Poder.
Con esto no me refiero a que volvamos la vista a nuestras amistades actuales y tachemos de la lista quienes no nos ayudaran a ponernos en esa ruta. Ni mucho menos que busquemos quienes son lo más exitosos del lugar y salgamos a hacernos amigos de ellos.
 Solo quiero referirme a que identifiquemos a quienes son nuestras amistades y observemos ¿qué es lo que realmente, en escancia, nos tiene unidos en esa relación? Y nos preguntemos si acaso ¿esa relación nos está acercando a donde nosotros queremos llegar en la vida?
Dicen que los peces vela solo nadan con peces vela. De igual manera que la gente exitosa se rodea de gente exitosa para hacer cosas grandes. Patrones de conductas.
No es nada sencillo romper una relación con personas a las que conoces de hace años. Pero tal vez sea algo que tengamos que considerar cuando descubrimos que invertimos mucho de nuestro tiempo con personas con las que no compartimos intereses y cosas en común.
Yo he tenido que cambiar mi lugar de residencia en muchas ocasiones. Motivo por el cual he tenido que dejar atrás muchas y muy agradables amistades. Sin embargo de repente un día te das cuenta que en realidad nunca hemos dejado de tener contacto. Claro que no es aquel contacto cotidiano que nos llevó a madurar la amistad, pero si los intereses que se siguen compartiendo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Lagrimas por ti.

Quisiera jugar otro juego que no sea el mismo
Donde los corruptos estén muertos y los honestos vivos
Tal vez sea este mismo pero invertido
Que la democracia sea legal y no un pecado mortal
Que no me quieran ver la cara ni que lucren conmigo
Que nuestra cultura sea otra
Y no las baratijas de la caja idiota
Donde el zorzal cante en el muro derribado
Las consignas de Sabina del mes que le han robado.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Un poquito de Porfavor

Quisiera saber si el respeto nos es inculcado por nuestros padres en la etapa de nuestra educación, o si nos viene como un acto de conciencia que fluye de manera natural.


Hay muchas clases de respeto. A la humanidad, a la niñez, a la mujer, al trabajo, a la salud, etc. Creo que debemos de empezar como se hacen los verdaderos cambios, los cambios importantes, de adentro hacia afuera. Siempre la barrera personal es la más difícil de sortear.

Si no tenemos respeto por nosotros mismos, se nos complica mostrar respeto por quienes y todo lo demás que nos rodea.

Si vamos a hacer el ejercicio de adentro hacia afuera. También podríamos plantearnos como reaccionamos nosotros mismos ante las faltas de respeto de otros hacia nuestra persona.

El punto sigue siendo el mismo. Si no tenemos respeto por nosotros mismos, también se nos complica identificar el límite de lo que le permitimos a los demás. De esta forma el efecto se duplica confundiéndonos en la necesidad de amistad, o sentimiento de pertenencia, pasando por la afectación de nuestra propia autoestima.

Nos indigna que alguien se burle de nosotros, pero se lo permitimos. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no afectar la amistad”.

Nos indigna que alguien entre a nuestra casa con la confianza que un día puede romper. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no afectar la amistad”.

Nos indigna que a quien le das tu cariño te sorprenda con un reclamo justo cuando le estas poniendo el plato de comida en la mesa. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no afectar la relación”.

Nos indigna como es que las personas se presentan a trabajar con el único objetivo de llegar al día de pago sin importarles si su trabajo está hecho ó completado, siendo más fácil para ellos dar excusas que resultados. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no afectar la relación”.

Nos indigna ver como la aplicación de la ley y la acción de la justicia se ve todos los días pisoteada, ignorada, burlada, denigrada, por personas a las que les pagamos un sueldo sin exigirles un resultado. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no saber qué hacer”.

Nos indigna ver como pueblos enteros son expulsados de sus casas, de sus escuelas, de sus actividades cotidianas, con horarios condicionados para salir a las calles de su propia ciudad. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no saber a quién recurrir”.

Nos indigna que las promesas de campaña, y los desfalcos expuestos no tengan un costo político para quienes les toca responder por nosotros. Nos da más pena a nosotros hacer un reclamo “por no saber qué hacer con nuestra democracia”.

Mi padre me enseño que la palabra de un hombre se debe de cumplir. Me enseño a respetar mi casa, mi trabajo, y a mi familia. Me enseño a respetar la experiencia de las personas mayores. Me enseño a respetar a mis vecinos. Me enseñó a no hacer sentir mal a las personas sin una causa justificada.

Esas cosas no las veo en las nuevas generaciones que en muchos de los casos confunden el respeto hasta con la persona que les dio la vida. Para ellos es muy fácil ofender, las cosas no cuestan trabajo, entran y salen de las casas como si fueran tiendas de conveniencia sin importarles un comino el comportamiento. Sin recordar que un buen día sus hijos e hijas sufrirán y padecerán lo que ellos sin valores les están legando.

Pregunto.

¿Te sentías mal cuando habías hecho algo mal y tus amigos o tu familia te dejaban de hablar?

Creo que tanto el ruido como el silencio son fuerzas incontrolables cuando son tomadas con responsabilidad. Y por supuesto hay que saber cuándo aplicar cada una.

También creo que estando vivos vamos a tener aciertos y errores. Lo importante en este caso no es como empezamos las cosas sino la forma en que las vamos a terminar. La fuerza y responsabilidad de la toma de Nuestras Decisiones. Saber vivir con el éxito y con el fracaso. Tan sencillo como el reconocer que nos equivocamos, pedir disculpas, corregir nuestros errores y enmendar el camino. Una cobija con hoyos no calienta, hay que remendarla y continuar el camino.

Como mencione al principio, los cambios son primero con nosotros y después con el mundo. Actuemos y denunciemos las cosas pequeñas que con el tiempo si las dejamos crecerán.

Cada parte de nuestro cuerpo tiene su lugar y si algo sé es que la frente siempre va arriba.